MJCACHÓN

Desconectarse….una semana al menos

Pues lo dije.

  Y lo cumplí.

Y no, no se acabó el mundo.

Esto de desconectar de “casi todo”, no fue meditado, ni fruto de una reflexión sobre qué significaría dar marcha atrás unos cuantos añitos cuando no vivíamos hiperconectados como ahora. Ni siquiera fue la forma “a lo pobre” de emular a los que si han hecho grandes esfuerzos por cambiar hábitos y encontrar respuestas que ratificaran aún más sus ansias de volver a la humanización, sin perder su sociabilidad.

Nada de eso.

Simplemente me dio por ahí, y confieso que, no fue nada fácil cumplir con el propósito. Cometí algunos errores por la espontaneidad de la idea:

  • Errores de cálculo: cuando el 70-80% de tus círculos cercanos y de tu entorno más próximo, se dedica a temas puramente “online”, esto no es un experimento, es directamente un suicidio.
  • Sin prácticamente avisar: la gente se preocupa, principalmente los menos digitales, veáse sobre todo, la familia. No caí en la cuenta en avisar de mi “desconexión temporal” de las redes sociales, a mi familia (puntualizo, que les veo casi a diario), pero esos primeros días de ausencia online, pensaron que “me había pasado algo”.
  • Los automatismos… Ya se sabe que cualquiera puede tener conectado un RSS con Ifttt o con dlvr.it, o vete tu a saber…. Y estaba claro que alguno de esos tweets programados olvidados, aparecerían para fastidiar la semana en blanco en timelines.
  • Notificaciones: no caí en la cuenta de que existen ciertas notificaciones de redes sociales llegando por email y que generan “sensaciones” aunque no interacciones, por decirlo de un modo neutro. Principalmente los “fav” de twitter, empezaron a entrar por mail, dando pistas de algo que se estaba gestando muy por encima del experimento: el trolleo.
  • A lo loco: y lo más destacable de todo. Con tanta actividad social diaria, ¿cómo caer en el radicalismo extremo de cortar por lo sano con (casi)todo, de buenas a primeras, durante una semana enterita?

Sensaciones reales experimentadas

Ojo, que insisto, SOLO ha sido una mísera semana “out” y para nada las siguientes líneas constituyen prueba absolutamente de nada, solo eso, sensaciones experimentadas

  • El primer día fue horrible

Sinceramente no me esperaba tener esa sensación de “el tiempo no pasa”, y todos esos huecos muertos de “vamos a ver qué dicen en twitter, o en instagram”, tuve que ir compendiendo que aún quedaban 6 días más, para no suplirlos con otra cosa.

  • Desinformación vs Google & Feeds

Recurrí a Google, Feedly y Pocket, más que nunca, al menos en los últimos tiempos, dado que mi fuente de información principal siempre ha sido Twitter, tuve que pasar más tiempo en lectores de feeds o buscando directamente en google (o yendo al blog de marras).

  • Comunicación Asíncrona

Cero problemas para mi, de hecho, es la vía que más uso a diario, incluso sin desconexión, peeeeero (todo tiene un pero), el tan extendido uso de herramientas como Whatsapp, que llega a ponernos al límite de estar disponibles de inmediato, casi en cualquier situación, fue en mi experiencia más un vacío que una liberación.

Los primeros días, mucha gente que sabía de mi “desconexión”, se comunicaba mediante SMS o emails. Bien. Sin embargo, durante la semana esta conducta fue simbólica o meramente residual (se salvan muy pocos de esforzarse por seguir hablando conmigo jejejejeje), y la consecuencia, quedarte fuera de muchas conversaciones y planes, colateralmente, con la “pérdida” de frescura en el aspecto más social y trivial, de las relaciones, “estar fuera” o “quedarse atrás”.

  • Mi mundo offline

Estas lecturas también han sido posibles por tener compromisos sociales periódicos, offline, con gente de carne y hueso, relación con mermas o ciertas carencias con esa gente con la que esa semana no mantuve interacción online activa, como habitualmente.

¿Y cómo ver eso? Pues en las cañas que te tomas, en que trasladamos en muchas ocasiones, lo que empezamos en el campo virtual, sea facebook, whatsapp o emails, lo desarrollamos y nos reímos de ello en persona.

Siendo un elemento que se incorpora en la vida cotidiana con esa fuerza, pues es lo más natural que, aunque mínimamente, se resienta un poco, o haya algún “¿de qué habláis?” mediante, al menos al principio.

Sin embargo, -apreciación mía espontánea- debería ser todo lo contrario. Deberíamos pensarnos, querernos y cuidarnos, tanto individualmente, como a nivel colectivo, a través de las relaciones sociales, usando todas las herramientas puestas a nuestra disposición, tecnología también obviamente, pero como un vehículo que maximice nuestras emociones y relaciones, no como el medio aislante, excluyente ni alienante.

Esta última frase, quizás responda a esas situaciones en las que podemos quedar a cenar y estar todos ensimismados en pantallas, casi sin hablar o retrasando sobre qué plato pedir al camarero.

A este respecto, añado esta iniciativa que me comentó @patsapel

  • Una semana

Parecía una eternidad y sin embargo, le cogí gusto incluso a parar. Porque creo que justo eso es lo que hay que aprender, a parar de:

  1. La vorágine que a veces es Twitter, que nos ofrece información, pero también nos la demanda. Está guay compartir información, pero nosotros mismos valemos e importamos más que la mejor cuenta de Twitter (klout a parte).
  2. Poner freno a esa especie de necesidad auto-creada de poner fotos molonas en Instagram, a veces no hay filtro que mejore lo que tus propios ojos ven.
  3. Obviar mucho más el “¿Qué estás pensando?” de Facebook, y levantar el teléfono y contarle lo que piensas a tu colega, detrás de un café.
  4. ¿Que te vas a la compra y a la vuelta tienes 983 mensajes no leídos de ese grupo de whatsapp de nombre tan folclórico? Otra gente se lamenta por no estar en grupos, pero oye, no hay mal que por bien no venga, aquí el límite lo ponemos cada uno :)

Y ya, no tengo mucho más que decir ni aportar, ha sido un post un poco caótico, pero así ha salido, pero no lo puedo terminar sin poner el ranking del #mjout, gracias a todos mis trolleadores profesionales por dar vida al hashtag esa semana, ¡me he reído lo más grande!

#mjout

 

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  2 comments for “Desconectarse….una semana al menos

  1. Pat
    7 enero, 2014 at 14:27

    Me ha encantado la reflexión y la perspectiva. La conclusión del experimento parece muy positiva, las redes sociales son un medio, las personas y la comunicación el fin.

    Gracias por compartirlo baby!

  2. Miguel Nicolás
    9 enero, 2014 at 12:00

    Interesante reflexión. Si te paras a pensar el tiempo que consume la faceta digital de tu vida, lo que influye a veces en tu productividad, la ansiedad que puede llegar a generar… lo dejas del todo, te compras un Nokia 7210 y te vas a vivir a una cueva en Las Hurdes.
    De todas formas es una servidumbre con la que tenemos que cargar (y más los profesionales del online) así que no queda más remedio que llevarlo lo mejor posible y entretenerse un poco con ello (que también nos gusta)

    No lo hagas más ¿eh? que es muy incómodo luego andar “trolleando” por SMS 😉

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